sábado, 28 de marzo de 2009

7. Dominación económica del mundo no industrializado.

Esta semana, acabamos de ver la difusión de la Industrialización del segundo círculo de países.
Durante el s. XIX las economías industrializadas dominaron países que se habían industrializado pero que eran necesarios para engrandecer el desarrollo de las potencias dominantes. Las consecuencias de esta dominación fueron: la división internacional del trabajo a favor de los países
 industrializados, se impulsó la colonización del mundo vía comercial y militar, se intensificó el imperialismo económico en las zonas más atrasadas (África, Ásia y Oceania) y en los antiguos territorios coloniales (Centro y sur de América y nuevas Europas) y las zonas sometidas tuvieran un crecimiento muy desequilibrado.
El dominio y la transformación de estos países, es decir, el imperialismo, se dio en países como la China, la India, Canadá y el Sur de África.

Una de las regiones colonizadas más destacables fue las “Nuevas Europas” o “Colonias Británicas” formadas por Canadá, Sur África, Australia y Nueva Zelanda, ricas en materias primas y abundante factor tierra. La población, nómada en su mayoría, tuvo que r
esignarse a los hábitos y al poder de la población “blanca”. Gracias a sus abundantes recursos (variables dependiendo de la zona: pieles, madera, minerales, lana…), se desarrolló fuertemente la economía basada en la explotación y exportación.

Otro país también colonizado fue la India. Este territorio era de una gran importancia debido a su riqueza y a ser el líder mundial en la producción de algodón en 1813. En un principio, la “East Indian Company”, una empresa privada británica, tenía la concesión de explotación de las posesiones británicas pero por culpa de unas revueltas, finalmente la corona británica pasó a hacerse cargo a partir de 1857. Hacia 1835 se implantaron una serie de medidas fiscales y aduaneras que sumergieron el país en la miseria y el atraso. A finales del S.XIX la India resultaba vital para la economía británica; era su principal exportador de algodón y uno de los principales mercados de hierro y acero.

Además, otros países también se vieron dominados como es el caso de la China, Mongolia y América Central y del Sur. La China se vio forzada al comercio británico; hecho que produjo grandes asedios como la guerra del opio o la rebelión de los boxers. Asimismo, América Central y el Sur se vieron también dominados. La presencia británica permitió una elevada inversión extranjera y una gran exportación de materias primas; que, a pesar de todo, no consiguieron transformar la economía.

Durante la conferencia de Berlín en 1885, se decidió la libre ocupación de los territorios que aún estaban por explorar (África). Pero, este reparto del mundo tuvo graves consecuencias. No sólo fue positivo para las grandes élites que encontraron un negocio bien rentable; sino que también tuvo consecuencias negativas respecto al choque de culturas que se produjo (con temas como el racismo o la imposición de una cultura sobre la otra).




Tratando este tema tan complejo, el del imperialismo, me ha llevado a la reflexión sobre la situación actual en el mundo. Después de analizar anteriormente las consecuencias negativas para los países colonizados y los graves perjuicios, no sólo económicos sino también
 culturales, se podría decir que nos encontramos ante una situación similar.
Un claro ejemplo, además de ser un debate bastante frecuente, es el de los Estados Unidos. Se ha tachado este país de imperialista, aunque no entendido como la conquistación de territorios, sino más bien como la imposición de un criterio unilateral, singular y diferenciador; conquistando recursos naturales, mercados comerciales o ideologías.
Claros ejemplos son los millones de dólares empleados en gasto militar, la ofensiva cultural de medios de comunicación capaces de influenciar a millones de espectadores o la posesión del mayor número de empresas multinacionales existentes en todo el mundo.
Aún así, posiciones menos extremistas afirman que no se trata de imperialismo, sino más bien de avance y globalización. 
Por tanto, nos encontramos dentro del debate más complicado en la actualidad: Imperialismo o globalización?

sábado, 21 de marzo de 2009

6. Segundo círculo de industrialización.


A diferencia de lo hablado la semana pasada en clase, hubo también un segundo círculo de países que se industrializaron más tardíamente, a partir de 1870. Éstos países eran periféricos, de economías agrarias y con un desarrollo muy escaso. Se caracterizan por tres grupos diferentes:

- La periferia norte (Holanda y Escandinavia): Países con muy poca población, cuyo cambio se produjo a partir de una presión demográfica. Además, a pesar de su escasez de carbón, tenían la ventaja de ser próximos a grandes mercados, favoreciendo así, la entrada de capital extranjero y adoptando algunas de las innovaciones de la 2ª RT como la electricidad o la pasta de papel. Por último, se dieron importantes factores institucionales como la educación técnica garantizada por el gobierno y la alfabetización.

- La periferia sur (Italia y Península Ibérica): Estos países estaban mejor dotados respecto a la dotación de recursos de carbón y electricidad. Su principal recurso fue la inversión de capital extranjero que ayudó a la construcción de la red ferroviaria. Los mercados eran pequeños, poco profundos y de escasa conquista; y el sistema educativo era aún demasiado pobre para equiparse al de los países del primer círculo de la industrialización.

- La periferia este (Rusia y Japón):
Rusia era una economía atrasada que se modernizó a partir de 1854-6, gracias al impulso estatal y a medidas en la agricultura (abolición de la servidumbre), el transporte (la red ferroviaria) y en la industria (siderurgia, algodón, aparatos eléctricos...). Pero esto provocó grandes desequilibrios al intentar reducir el gran déficit con el aumento de los impuestos a los campesinos.
Japón, que fue también una industria atrasada hasta la 1ª mitad del siglo XIX, tuvo su gran impulso a la modernización con la Revolución Meiji (1868) aboliendo el feudalismo y abriendo el comercio con Occidente. Se producen grandes cambios en la agricultura con la sustitución de las rentas en especie por dinero o en la industria, donde se crean los zaibatsu (grandes grupos industriales y financieros privados).



Si hiciéramos una reflexión sobre la evolución de estos países, encontraríamos normal que la mayoría de ellos esté aun por debajo de los países que se industrializaron en el primer círculo y que por tanto, tienen cierta ventaja respecto al tiempo. Pero entonces no estaríamos siendo objetivos. Está claro que países como Xina o Japón han tenido un crecimiento mucho mayor que los anteriores y se han posicionado en los primeros puestos del ránquing mundial.  
En el caso de Japón (que es el país que hemos tratado en el resumen) utilizó para su larga industrialización las bases de la educación y una industria fuerte en sectores en los que destacaba. Actualmente, Japón es la segunda economía más grande del mundo, después de los EEUU, y la tercera en términos de paridad del poder adquisitivo.
La Banca, los seguros, la venda al por menor, el transporte y las comunicaciones son las principales industrias. Además, es el hogar de los más avanzados productores de vehículos de motor, equipos electrónicos, acero y metales, barcos, textiles y alimentos procesados. 
Sse sitúa en el segundo lugar del mundo en el tonelaje de pescado capturado y mantiene las flotas pesqueras más grandes del mundo. Pero es que además, el transporte está muy desarrollado: hay 1.177.278 km de carreteras pavimentadas, 173 aeropuertos y 23.577 km de ferrocarriles. 

Por tanto, es muy destacable el gran desarrollo que ha experimentado en comparación a países que se industrializaron más tempranamente; sentando las bases durante este período y acrecentado la economía del país gracias al aprovechamiento de sus capacidades (ya sea en términos de industria como en el aumento del transporte). Así, este caso es estudiado y imitado por otros países menos desarrollados debido a su posición como gran economía mundial.

viernes, 13 de marzo de 2009

5. Difusión industrialización primer ciclo.

La industrialización es aquel proceso por el que un Estado o territorio pasa de una economía basada en la agricultura, a una fundamentada en el desarrollo industrial, representando el sostén fundamental del PIB. Esta difusión no fue de forma global, sino que se dio parcialmente y a distintos ritmos. Por tanto, hablamos de 2 círculos de difusión: A partir de 1830 y a partir de 1870.
El primer círculo de industrialización fue:

- Gran Bretaña: Destacó por ser la primera potencia mundial hasta 1870, mientras que empezó a decaer frente al crecimiento de países como Alemania y USA durante el periodo de 1870-1914. Las causas de esta ralentización fueron: el rápido crecimiento de otras potencias, el incremento de la industrialización en sectores tradicionales en vez de innovar, poca difusión de las SA... Pero a pesar del declive industrial, siguió destacando como potencia por su mejora en la calidad de vida y por el contrapeso al librecambio.

- Bélgica: Al adoptar el modelo británico, independizarse e invertir en sectores como la minería y la metalúrgia, consiguió una rápida industrialización. Otros factores como la proximidad a UK y Francia, la red ferroviaria, la inversión del Estado y los recursos naturales ayudaron a este proceso.

- Francia y Alemania: La industrialización en estos países se produjo en 3 etapas: 1800-1830 (máquina téxtil, vapor, insuficiencia de mercados y problemas instituciones como las guerras (Fr) o la organización compleja del Estado (Al)); 1840-1870 (la creación de la red ferroviaria y la especialización agraria regional); y de 1870-1914 (se produce una ralentización del crecimiento francés y una aceleración industrial alemana por factores como las guerras entre ambos, crisis agraria, 2ª RT en Al, cartels...).

- Estados Unidos: Se produjo un crecimiento industrial y a nivel de PIB enorme, gracias a factores como la independencia, la expansión progresiva, la adopción de procesos industriales europeos y la potencia demógrafica. Se produjeron 2 etapas de crecimiento: 1770 a 1860 (peso del algodón, sector secundario, infraestructuras...) y de 1860 a 1914 (ocupación del oeste por el ferrocarril y aceleración del crecimento).

Por último, hay que destacar el crecimento que se produjo en la industria debido a la II RT (industria de base; gran capital; recursos mineros; abaratamiento costes; sectores líderes: acero, petróleo, electricidad, automóvil...) y la creación de un tipo de empresa llamada "chandleriana" y las abundantes creaciones de corporaciones como: la Standard Oil (Rockefeller), acero (Carnegie), Ford T (Henry Ford) y otras muchas.



Estudiar la industrialización de los EEUU, me ha ayudado mucho a entender cómo ha llegado a ser la primera potencia mundial. Desde su independencia, se ha producido una rápida industrialización, dando paso a convertirse en el país líder mundial, relegando a Gran Bretaña en un segundo plano. Esto se vio acelerado sobretodo por una urbanización sin precedentes y una afluencia de inmigrantes que aceleró la industrialización del país. Esta ola de inmigración, que duró hasta 1929, proporcionó mano de obra para los negocios de los EEUU. Además, se alentó el crecimiento industrial gracias a la alta protección arancelaria, la creación de infraestructuras nacionales y los nuevos reglamentos bancarios.
Así, la rápida industrialización e influencia por todo el mundo fue más rápida de lo esperado. Esto se puede ver desde la gran prosperidad durante sus felices años 20, las influencias que tuvo por todo el mundo la gran depresión o por ejemplo, la influencia mundial de sus decisiones o incluso del dólar, establecido como moneda oficial. 
Así, se convirtió desde sus inicios en lo que es ahora, la primera potencia mundial; aunque actualmente se puede ver amenazada por las NIC (las nuevas economías emergentes).

domingo, 8 de marzo de 2009

4. Factores de producción e innovación.


Durante los años posteriores a la revolución industrial inglesa (1760-1830), algunos países se unieron al desarrollo y a la innovación. Su expansión territorial fue muy limitada: sólo afectó a regiones cercanas o vinculadas con Gran Bretaña como la costa este de EEUU y el norte y centro de Europa.

Un factor clave fue la transición demográfica, en el cual se redujo la tasa de mortalidad, mientras que la tasa de natalidad también lo hacía pero más tardíamente, produciendo un aumento de la población que consiguió superar los frenos malthusianos. 
Por otra parte, también se produjo una modernización agrícola que se convirtió en una fuente de excedentes de trabajo, capital y alimentos y además, constituyó un mercado de manufacturas.

Algunos de los factores de avance fueron la expansión del derecho de la propiedad, las grandes propiedades trabajadas de forma capitalista, la difusión de técnicas de la 1ª Revolución Agraria, gran capital intensivo para iniciar la 2ª RA  y el impacto de los nuevos transportes a vapor.
El aumento de la producción y la proletarización creciente fueron algunas de las consecuencias de esta modernización agraria.

La intensificación y la extensión de la 1ª RT permitió el desarrollo de nuevas innovaciones que se fueron expandiendo por el resto de países. Algunas de estas fueron los cambios organizativos (concentración del trabajo en fábricas), la revolución del transporte, la mejor obtención del acero (más barata y masiva) y el aumento de la potencia energética (gas y turbina).

Junto a los cambios anteriores, también se crea la necesidad de financiar la empresa industrial. Esto se logra a partir de los Bancos tradicionales, la Banca Comercial y la Banca Mixta. En cuanto a la organización de la empresa, a las empresas individuales y sociedades colectivas, se les unieron las sociedades comanditarias y las sociedades anónimas; que permitían acumular mayores cantidades de capital y la responsabilidad era limitada (aún así, las SA tuvieron un escaso avance). En consecuencia, Gran Bretaña sufrió un proceso de decadencia y se vio en clara desventaja en comparación con los demás países, que se aprovecharon de su situación.



Reflexión: Con el estallido de la Revolución Industrial, a mediados del s. XVIII, los países hoy desarrollados dieron un gran salto en su crecimiento de la población mundial y dieron paso a la transición demográfica, momento en el cual estabilizaron a la baja sus tasas de natalidad y mortalidad, hasta finales del siglo XX.
Pero si analizamos esta situación, no todos los países a estas alturas han completado ya esta transición. Estos países en vía de desarrollo, y en su mayoría, países africanos, se encuentran aún en proceso: mantienen muy alta su natalidad pero, en general, están reduciendo considerablemente la mortalidad.
Si todo esto lo relacionamos con los hechos que empujaron a los países actualmente desarrollados a esta transición, se pueden ver las carencias que aún les faltan. Las tasas de natalidad se mantienen elevadas porque no hay controles de natalidad; apenas se están iniciando en los procesos de industrialización, donde no hay aún excedentes suficientes de trabajo y alimentos para desarrollar el comercio; se necesita mucho más capital e inversión; y no se han introducido las nuevas tecnologías.
Todos estos factores que ayudaron a acelerar el proceso en los países ahora desarrollados son los necesarios para que estos países aun subdesarrollados, aceleren su transición y se acaben equiparando.